Ayer hubo Quedada Friki en el piso de Alf. Esta vez, al contrario que en otras ediciones anteriores, no hemos jugado al Call of Duty. No. Esta vez no.

Hemos cedido el paso a una nueva generación de asesinatos selectivos. Señoras, señores... bienvenidos a Urban Terror.

Para los que no lo conozcáis: se trata de un juego basado en Quake III Arena, si bien puede jugarse con un cliente hecho ex profeso para aquellos que no disponen del Quake Arena. Las texturas y la arquitectura de los mapas recuerdan mucho a Quake, pero los escenarios son mayoritariamente urbanos, aunque hay algunos mapas ambientados en otras situaciones, e incluso algunos mapas son de estética alienígena (y que a mí me han recordado un poco al mundo Xen de Half-Life).

En definitiva, es un juego que me ha parecido bastante logrado, y con muchos toques de realismo: si te hieren, puede que te hagan heridas sangrantes o no; y si son sangrantes, puedes morir desangrado a menos que te vendes las heridas antes (y vas dejando un rastrito de sangre y todo). La vida que tienes es la que hay, y no hay más: no vas a encontrar botiquines por ningún sitio. Si te caes de un sitio elevado, te haces daño, y por supuesto, puede que la herida también sea abierta o no. Si te metes al agua, puedes acabar ahogándote si no sales a la superficie a respirar. Y por supuesto, si te da por correr como una mala bestia, te puedes quedar sin resuello y por tanto te tocará detenerte. A todo esto, por supuesto, tus enemigos y amigos podrán oír tu respiración, tus gritos y tus pasos.

Como siempre en todas las quedadas, el ganador mayoritario ha sido Alf. Una servidora consiguió quedar primera en una de las partidas, pero a escasísima distancia de él. No en vano es un friki consumado... tiene una camiseta de los Transformers que es para verla (preferentemente a oscuras, por cierto).

En fin, que ya iba siendo hora de cambiar de juego. Aunque reconozco que Call of Duty me gusta mucho también... lo malo es que ya nos conocemos los mapas de memoria.